ISBN: 9791370293741
SINOPSIS
Fidel, Efraín y Elías son tres jóvenes de Ciudad Juárez que se hacen llamar Macrón, Merkel y Lagarde en el trabajo. Su labor consiste en asesinar deudores y desaparecer sus cuerpos en la célula del Chazán, una de las muchas que operan en el norte de México para los grandes cárteles.
A Fidel se le presenta la oportunidad de escapar de ese mundo, pero aparece Ramonita, una joven mestiza tarahumara que cambia las prioridades de su vida. Después de vengar una antigua afrenta, ella y Fidel huyen de Ciudad Juárez para internarse en el estado de Chihuahua, hacia un pueblo en las barrancas de la Sierra Tarahumara.
En su búsqueda de vana trascendencia, Fidel y Ramonita conectarán con fuerzas más poderosas que gravitan en torno al sexo y al crimen.
Hay en La senda de la eternidad un pulso que se conecta con esa necesidad de profundizar, a través de la ficción, en las venas abiertas de nuestras sociedades. Vigueras continúa escarbando en Ciudad Juárez, Chihuahua, en búsqueda de esa matriz violenta.
Hay un salvajismo en la forma de narrar que se empareja con la exploración de lo humano fuera de la moralidad y de la ética. La senda de la eternidad es una novela de acción: no para, no descansa, es trepidante e impulsiva.
Las descripciones explícitas de la violencia contra los cuerpos y las escenas de sexo hilarante, ampliadas a lo porno, gritan desde un léxico cuidado y retorcido, para que las palabras den su mejor desempeño: sacudirnos y no dejarnos indiferentes.
Magali Velasco Vargas
ISBN: 9791370293741
Título: La senda de la eternidad
Fecha: 2026
Páginas: 292
SINOPSIS
Fidel, Efraín y Elías son tres jóvenes de Ciudad Juárez que se hacen llamar Macrón, Merkel y Lagarde en el trabajo. Su labor consiste en asesinar deudores y desaparecer sus cuerpos en la célula del Chazán, una de las muchas que operan en el norte de México para los grandes cárteles.
A Fidel se le presenta la oportunidad de escapar de ese mundo, pero aparece Ramonita, una joven mestiza tarahumara que cambia las prioridades de su vida. Después de vengar una antigua afrenta, ella y Fidel huyen de Ciudad Juárez para internarse en el estado de Chihuahua, hacia un pueblo en las barrancas de la Sierra Tarahumara.
En su búsqueda de vana trascendencia, Fidel y Ramonita conectarán con fuerzas más poderosas que gravitan en torno al sexo y al crimen.
Hay en La senda de la eternidad un pulso que se conecta con esa necesidad de profundizar, a través de la ficción, en las venas abiertas de nuestras sociedades. Vigueras continúa escarbando en Ciudad Juárez, Chihuahua, en búsqueda de esa matriz violenta.
Hay un salvajismo en la forma de narrar que se empareja con la exploración de lo humano fuera de la moralidad y de la ética. La senda de la eternidad es una novela de acción: no para, no descansa, es trepidante e impulsiva.
Las descripciones explícitas de la violencia contra los cuerpos y las escenas de sexo hilarante, ampliadas a lo porno, gritan desde un léxico cuidado y retorcido, para que las palabras den su mejor desempeño: sacudirnos y no dejarnos indiferentes.
Magali Velasco Vargas