ISBN: 9791370297657
SINOPSIS
La vida es una rutinaria noria donde se nace, se vive y se muere, para renacer a otra realidad ignota. Morir donde se nace es una inmensa dicha que no siempre se alcanza. Y recuperar el amor perdido en la longitud del vivir es casi un milagro. Dichosos milagros que a veces ocurren.
Los protagonistas —tanto monta— nacen en el mismo núcleo rural de la Castilla vieja e hidalga, sus abuelos son primos hermanos, van juntos a la escuela de párvulos, se escolarizan al mismo tiempo. En la pubertad, el destino los separa; hacia los veinte se enamoran; el azar, caprichoso, los lleva por sendas divergentes, y están cincuenta años sin saber el uno del otro.
Ya ancianos, coinciden ambos en un centro para mayores que hay entre los escasos restos que quedan de su lugar de origen.
Ambos, al fallecer, víctimas de su celo y del Covid-19, en cumplimiento de sus últimas voluntades, son incinerados. Juntas, sus cenizas son introducidas en una cruz relicario que adorna el pasillo central del cementerio, donde duermen sus ancestros desde tiempos del rey Alfonso VI. La muerte no es el final, es solo el inicio del infinito: un 8 tumbado. Las trompetas de Jericó llamando a despertar del sueño.
ISBN: 9791370297657
Título: Al final del camino
Fecha: 2025
Páginas: 450
SINOPSIS
La vida es una rutinaria noria donde se nace, se vive y se muere, para renacer a otra realidad ignota. Morir donde se nace es una inmensa dicha que no siempre se alcanza. Y recuperar el amor perdido en la longitud del vivir es casi un milagro. Dichosos milagros que a veces ocurren.
Los protagonistas —tanto monta— nacen en el mismo núcleo rural de la Castilla vieja e hidalga, sus abuelos son primos hermanos, van juntos a la escuela de párvulos, se escolarizan al mismo tiempo. En la pubertad, el destino los separa; hacia los veinte se enamoran; el azar, caprichoso, los lleva por sendas divergentes, y están cincuenta años sin saber el uno del otro.
Ya ancianos, coinciden ambos en un centro para mayores que hay entre los escasos restos que quedan de su lugar de origen.
Ambos, al fallecer, víctimas de su celo y del Covid-19, en cumplimiento de sus últimas voluntades, son incinerados. Juntas, sus cenizas son introducidas en una cruz relicario que adorna el pasillo central del cementerio, donde duermen sus ancestros desde tiempos del rey Alfonso VI. La muerte no es el final, es solo el inicio del infinito: un 8 tumbado. Las trompetas de Jericó llamando a despertar del sueño.