ISBN: 9791370298562
SINOPSIS
El manuscrito origen de este libro tiene dos historias.
La real: veinte años de trabajo. El primer borrador se escribió en romaní, para lo que el autor trató de documentarse en las obras de Tineo Rebolledo (A Chipi Callí y Diccionario Español-Gitano y Gitano-Español) y Luis Besses (Diccionario de Argot Español).
Después de emplear diez años en confeccionarlo y otros cinco en corregirlo, una y otra vez, ante la confusión que en el texto subyacía y los buenos consejos de su romí, abordó la versión definitiva en el castellano que se hablaba hace ciento treinta años en el sur de España.
La ficticia, la literaria: Blas encontró un borrador en un olvidado arcón. Lo había escrito su abuelo. Era la transcripción de una crónica escrita, a modo de confesión y exculpación, durante el último mes de vida por un enfermo de sífilis y odio: Pedro Jesús Mateos, Perico Patapalo.
Unos cuadernos sucios y casi ilegibles que el sujeto le entregó en el postrer acto de su existencia con una encomienda:
«…Una cosa te pido, Blas, amigo; que pases a limpio, con buena letra y sin muchas faltas los papeles y los des a quienes de esto saben para que compongan un libro, con mis maldades y desventura, para escarmiento y aviso de los que igualarme quisieran».
Blas Villegas, abuelo, quien realizó la primera copia, nunca quiso publicar el libro. Decía que era un compendio de deshonestidad y maldades.
Blas Villegas, nieto, mi amigo y cohabitante de cuerpo, arguyendo que la real autoría se debe a Perico, tampoco quiere mezclar su nombre en la publicación.
El autor real, entendiendo que la manda del desgraciado Perico está aún por cumplir, lo firma y entrega al impresor:
Más deshonestidad, malicia y crueldad habitan las redes sociales, esas que mantienen cautivos a multitud de individuos.
ISBN: 9791370298562
Título: La negra crónica de Perico Patapalo
Fecha: 2026
Páginas: 330
SINOPSIS
El manuscrito origen de este libro tiene dos historias.
La real: veinte años de trabajo. El primer borrador se escribió en romaní, para lo que el autor trató de documentarse en las obras de Tineo Rebolledo (A Chipi Callí y Diccionario Español-Gitano y Gitano-Español) y Luis Besses (Diccionario de Argot Español).
Después de emplear diez años en confeccionarlo y otros cinco en corregirlo, una y otra vez, ante la confusión que en el texto subyacía y los buenos consejos de su romí, abordó la versión definitiva en el castellano que se hablaba hace ciento treinta años en el sur de España.
La ficticia, la literaria: Blas encontró un borrador en un olvidado arcón. Lo había escrito su abuelo. Era la transcripción de una crónica escrita, a modo de confesión y exculpación, durante el último mes de vida por un enfermo de sífilis y odio: Pedro Jesús Mateos, Perico Patapalo.
Unos cuadernos sucios y casi ilegibles que el sujeto le entregó en el postrer acto de su existencia con una encomienda:
«…Una cosa te pido, Blas, amigo; que pases a limpio, con buena letra y sin muchas faltas los papeles y los des a quienes de esto saben para que compongan un libro, con mis maldades y desventura, para escarmiento y aviso de los que igualarme quisieran».
Blas Villegas, abuelo, quien realizó la primera copia, nunca quiso publicar el libro. Decía que era un compendio de deshonestidad y maldades.
Blas Villegas, nieto, mi amigo y cohabitante de cuerpo, arguyendo que la real autoría se debe a Perico, tampoco quiere mezclar su nombre en la publicación.
El autor real, entendiendo que la manda del desgraciado Perico está aún por cumplir, lo firma y entrega al impresor:
Más deshonestidad, malicia y crueldad habitan las redes sociales, esas que mantienen cautivos a multitud de individuos.