Vivió sus primeros años en Baranbio, un pequeño pueblo alavés, en contacto directo con la naturaleza. Cursó estudios de formación profesional de 2° grado en la rama de madera (carpintería). Tras incorporarse al mundo laboral en el sistema cooperativo, quedó impresionado por la analogía descriptiva de la obra de Orwell Rebelión en la granja con este tipo de empresa.
Hoy nos presenta Latidos de orgullo, la fuerza del corazón, una obra representativa de la realidad social común en todas las épocas, y que, lejos de la distopía que en un principio podemos intuir, nos evoca un mensaje de esperanza.