Olivier Ubanell nos lleva a dar una vuelta por Francia, lejos de su Torre Eiffel, su Museo del Louvre, de París y su excesivo centralismo, sus castillos del Loira y su gastronomía, para un encuentro cara a cara con un país que los turistas ignoran, cuyos habitantes pueden hacer las cosas más absurdas —si no totalmente ilegales— para romper círculos viciosos de aburrimiento y crear otros nuevos.
La mezcla de realismo pintoresco —con galería de retratos franceses muy contemporáneos— y de realismo mágico intenta crear un círculo virtuoso y dar a esta novela un sabor y un ritmo narrativo extraños, haciendo la historia alternativamente oscura, excéntrica, pícara, incluso sórdida, con toques de magia y luz.
El autor, nacido en Auch, Francia —¡una ciudad mediana donde las haya!—, enseña inglés y francés en la Universidad de Estrasburgo. De origen español por parte de padre, siempre le ha encantado escuchar la lengua que se habla al otro lado de los Pirineos, hasta tal punto que ha decidido ofrecer al lector una descripción de su país sin tapujos en este idioma.
