Juan Antonio Fajardo nació en Cáceres en junio de 1947. Es hijo de Antoñita, «la comadrona», y de Juanito Fajardo, funcionario de la «Perra Gorda», nombre con el que entonces se conocía al Instituto Nacional de Previsión.
Desde muy niño sintió una gran afición por la lectura y la escritura. Con su cuidada letra de molde caligráfico acostumbraba a plasmar sus recuerdos y las actividades de cada día. Años después, ya en los siglos XX y XXI, sus hijos encontraron algunos de aquellos cuadernos de infancia, junto con el manuscrito de su primer libro, dedicado a las cofradías y hermandades de Cáceres.
Algo llamó especialmente su atención: aquella forma de escribir que el autor mantiene hasta hoy y que él mismo denomina «texto armonizado», una escritura con cierta musicalidad. En ello se percibe la influencia de su paso por los Coros y Danzas de la Sección Femenina de Cáceres y por el Orfeón Cacereño.
Tras leer aquellos escritos y animado por sus hijos, volvió a tomar la pluma y el papel. Escuchando varios discos del cantautor Rogelio Cabado comenzó una nueva etapa como escritor. Desde entonces ha publicado casi una docena de libros, muchos de ellos inspirados en las letras de este cantautor.
Violetas de amor y Señor y dador de vida está a punto de ver la luz. Para su autor, esta obra constituye un cuaderno de investigación sobre los mensajes presentes en las canciones de Rogelio Cabado, analizando el origen y el significado de aquello que el cantautor desea expresar. En sus letras descubre humildad, sencillez y una profunda sinceridad religiosa y humana, fruto del intenso sentido espiritual que impregna sus composiciones.
Ese mismo espíritu es el que el escritor intenta transmitir en sus páginas, con la esperanza de que el lector perciba esos sentimientos humanos que unen a las personas, sean como sean.

