Javier Lorente es un apasionado del mundo canino desde que era niño. A lo largo de su vida, numerosos perros han dejado en él una huella imborrable, marcando su forma de sentir y de ver el mundo. Tras la pérdida de varios de sus compañeros de cuatro patas, encontró consuelo y propósito como voluntario en refugios de animales, lo que lo llevó a formarse en adiestramiento canino.
La llegada de Iris, su perra adoptada, transformó su vínculo con los animales en algo más profundo y espiritual. Inspirado por ella, Javier da el paso de contar su historia en su primer libro, una obra cargada de sensibilidad, gratitud y amor incondicional.