Autor

Itziar Vergara Bustamante

Fue un 27 de marzo cuando los colores de la vida le dieron la bienvenida. Siempre ha sido rebelde, fuerte y libre como el viento. Su alegría le hace muy sociable. Ha destacado siempre en la pintura y desde muy niña escribe poesía. Ha ganado varios premios de pintura y de poemas. En el colegio Compañía de María de Haro de La Rioja comenzó a desarrollar su potencial creativo. Con la pintura, las clases de Teatro y algunos poemas pudo expresar sin límites su capacidad y su imaginación.

La trayectoria de su vida ha estado llena de obstáculos, no ha sido fácil. El amor no le ha correspondido, algunas amistades le han traicionado, le ha dolido el mundo y se ha abandonado así misma.

Durante un largo tiempo se entregó por completo a la escalada Alpina, entrenaba duro para subir montañas. En la naturaleza se sentía libre y no amenazada por la poca humanidad. Por algunas circunstancias tuvo que abandonar la escalada y comenzó su autodestrucción. Tras la trágica muerte de su madre y de sus dos hermanos, su vida fue desafiante, muy sufrida y llena de obstáculos. Tocó fondo posteriormente, tras el impactante accidente de tráfico de su hermano Pedro, era el pequeño, el único hermano que le quedaba.

Acompañada de su padre enfermo como único miembro familiar, la pandemia y el desarrollo de acúfenos le arrastraron a una gran adicción a los ansiolíticos. Un intento de suicidio y un ingreso hospitalario cambiaron radicalmente su vida. Tuvo un gran encuentro con ella misma y abrazó de nuevo su mundo creativo, creando varias exposiciones, entre ellas: La Ballena de Ereaga o De cada cuadro pintado nace de un poema, recitados públicamente con fondo de piano.

Ahora goza de una vida llena de plenitud en compañía de su padre. A pesar de los desafíos de la vida, la meditación, sumada a la expresión artística, forma su mundo de gratitud por vivir. Unida a sus pinceles y pintando emociones, aprendió a superar y curar con cariño todas sus heridas emocionales, superando todo su dolor de una manera original. Sumando amor al mundo ha escrito PETER BRO, el duende de mis pinceles, en memoria de su hermano Pedro.