Blas Emmanuel Reynosa de la Cruz nació un 29 de septiembre de 1995, en Piedras Negras, Coahuila.
Creció en un Ciudad Acuña, un pueblo fronterizo colindante con el Estado de Texas, sitio modesto al cual los progresos tecnológicos no solían avecinarse, quedando la imaginación como único remedio para sobrellevar la vida. Quince años después se mudó con su amorosa familia a Saltillo, capital del Estado. Ahí estudió Derecho, y presentó una gran inclinación hacia la arista más artística de esta ciencia social: los juicios orales. Durante la carrera, un intercambio lo llevó a Barranquilla, Colombia, donde se acentuó su vocación literaria, la cual mantuvo intacta a pesar del paso del tiempo y las leyes, explorando géneros como la novela, el cuento y la poesía. Tras graduarse, obtuvo su primer reconocimiento narrativo: el Premio Estatal de Cuento Zócalo, por la obra Hicimos lo que pudimos, un homenaje al ferrocarril y a la nostalgia centrada en un hito de la ciudad. Posteriormente recibió una beca del Gobierno de los E.E.U.U. para realizar una maestría en Técnicas de Litigación Oral en la California Western School of Law, en San Diego, California. En la capital del Estado de Coahuila se ha desempeñado como fiscal especializado en delitos contra mujeres; en delitos sexuales contra niñas, niños y adolescentes; como fiscal adscrito a la Dirección General de Unidades de Investigación; ha ejercido la defensa privada; y actualmente es fiscal especializado en combate a la corrupción en el Estado de Chihuahua, donde reside con su esposa e hija, a la par que alimenta su hábito literario, permaneciendo inédita la mayor parte de su obra. En algún momento de su travesía literaria, adoptó el seudónimo de Anabel Lemmus, anagrama para Blas Emmanuel.
Creció en un Ciudad Acuña, un pueblo fronterizo colindante con el Estado de Texas, sitio modesto al cual los progresos tecnológicos no solían avecinarse, quedando la imaginación como único remedio para sobrellevar la vida. Quince años después se mudó con su amorosa familia a Saltillo, capital del Estado. Ahí estudió Derecho, y presentó una gran inclinación hacia la arista más artística de esta ciencia social: los juicios orales. Durante la carrera, un intercambio lo llevó a Barranquilla, Colombia, donde se acentuó su vocación literaria, la cual mantuvo intacta a pesar del paso del tiempo y las leyes, explorando géneros como la novela, el cuento y la poesía. Tras graduarse, obtuvo su primer reconocimiento narrativo: el Premio Estatal de Cuento Zócalo, por la obra Hicimos lo que pudimos, un homenaje al ferrocarril y a la nostalgia centrada en un hito de la ciudad. Posteriormente recibió una beca del Gobierno de los E.E.U.U. para realizar una maestría en Técnicas de Litigación Oral en la California Western School of Law, en San Diego, California. En la capital del Estado de Coahuila se ha desempeñado como fiscal especializado en delitos contra mujeres; en delitos sexuales contra niñas, niños y adolescentes; como fiscal adscrito a la Dirección General de Unidades de Investigación; ha ejercido la defensa privada; y actualmente es fiscal especializado en combate a la corrupción en el Estado de Chihuahua, donde reside con su esposa e hija, a la par que alimenta su hábito literario, permaneciendo inédita la mayor parte de su obra. En algún momento de su travesía literaria, adoptó el seudónimo de Anabel Lemmus, anagrama para Blas Emmanuel.
