Ramiro Tomás Sueiro Beloso, de «la Torre Alta», que su querido y ya fallecido padre añadía en los momentos de bajón del autor para animarlo a continuar con sus tareas. Pontevedra 1950.
Su trayectoria vital transcurre entre una disparidad aparente de ocupaciones, a las que las necesidades de cada momento le condujeron.
Repartidor de mercancías, oficinista desesperado, vendedor de quesos, maestro, pedagogo terapeuta, sindicalista, impulsor de renovaciones pedagógicas, alto cargo en mi-nisterios, docente en todos los niveles educativos, asesor de calidad de másters, psicoanalista y, por fin, jubilado.
En realidad, una sola necesidad ha guiado esta trayectoria que es la misma que le ha impulsado a escribir. Sus tres novelas anteriores: ¿Qué che pasa?, traducida en segunda edición al castellano; De rastrojos y moquetas y Otros, junto a la que ahora presenta Habitaciones sin barrer, dan cuenta de tal necesidad. Su conciencia de indefensión como sujeto aislado que le impulsó a la búsqueda de medios colectivos para mejorar, en lo posible, las condiciones de vida de los más débiles.
La escritura refuerza su compromiso, no otra cosa, además de constituir «una venganza más de un lector empe-dernido», que diría su admirado Macedonio Fernández.