ISBN: 9791370295127
SINOPSIS
Ocupa aquí al autor el grado del sentimiento amoroso, de ese íntimo apego al ser amado, esto es, de su intensidad, que, por supuesto, guarda relación proporcional directa con el sufrimiento, de ahí el decir que cuanto más se ama, más se sufre. Desde ese punto de vista, toca hablar de amor equilibrado y amor desequilibrado, en consonancia con lo mesurado o desmesurado del mismo. Es en este último en el que se centra esta pequeña obra, haciendo hincapié en que hasta puede llevar ora a una muerte violenta por mano ajena o propia, ora a la locura, cosa que no debe extrañar si se repara en que, interpretando lo que dice Platón por boca de Fedro en sus universales Diálogos, solo libre de amor y amar se es dueño de sí mismo o, más al pie de la letra, lo dicho a través de Sócrates de que «el que no ama tiene sobre el que ama la ventaja de conservar su buen sentido».
Del extremismo amoroso o exacerbado amor se ofrecen como botones de muestra, de un lado, los históricos, aunque pueda parecer así mismo exagerado, de Jesucristo y su suprahumano amor a la humanidad, que le acarreó su crucifixión; Simón Bolívar y su descomunal amor por la libertad hispanoamericana, cuyo decepcionante final contribuyó a su descenso al sepulcro; y, de otro lado, el caso novelesco de Don Quijote de la Mancha, cuyo insano amor por su Dulcinea del Toboso lo llevó a emprender caballerescas locuras, entre las que es proverbial la de su enfrentamiento con un «ejército» de aspas de molino de viento.
En esta breve obra se aborda la narración de dos casos que, a pesar de su índole imaginaria, sirven de ilustración de sobreamor, uno protagonizado por Jossé Salazares, con resultado de pérdida de la cordura, y otro por Fortunato Malánima, de pérdida voluntaria de la vida.
Así las cosas, queda simplemente planteado el asunto de lo dañino para el cuerpo, el alma y la mente que puede resultar el desmedido amor.
ISBN: 9791370295127
Título: El exceso de amor es perjudicial para la salud
Fecha: 2025
Páginas: 160
SINOPSIS
Ocupa aquí al autor el grado del sentimiento amoroso, de ese íntimo apego al ser amado, esto es, de su intensidad, que, por supuesto, guarda relación proporcional directa con el sufrimiento, de ahí el decir que cuanto más se ama, más se sufre. Desde ese punto de vista, toca hablar de amor equilibrado y amor desequilibrado, en consonancia con lo mesurado o desmesurado del mismo. Es en este último en el que se centra esta pequeña obra, haciendo hincapié en que hasta puede llevar ora a una muerte violenta por mano ajena o propia, ora a la locura, cosa que no debe extrañar si se repara en que, interpretando lo que dice Platón por boca de Fedro en sus universales Diálogos, solo libre de amor y amar se es dueño de sí mismo o, más al pie de la letra, lo dicho a través de Sócrates de que «el que no ama tiene sobre el que ama la ventaja de conservar su buen sentido».
Del extremismo amoroso o exacerbado amor se ofrecen como botones de muestra, de un lado, los históricos, aunque pueda parecer así mismo exagerado, de Jesucristo y su suprahumano amor a la humanidad, que le acarreó su crucifixión; Simón Bolívar y su descomunal amor por la libertad hispanoamericana, cuyo decepcionante final contribuyó a su descenso al sepulcro; y, de otro lado, el caso novelesco de Don Quijote de la Mancha, cuyo insano amor por su Dulcinea del Toboso lo llevó a emprender caballerescas locuras, entre las que es proverbial la de su enfrentamiento con un «ejército» de aspas de molino de viento.
En esta breve obra se aborda la narración de dos casos que, a pesar de su índole imaginaria, sirven de ilustración de sobreamor, uno protagonizado por Jossé Salazares, con resultado de pérdida de la cordura, y otro por Fortunato Malánima, de pérdida voluntaria de la vida.
Así las cosas, queda simplemente planteado el asunto de lo dañino para el cuerpo, el alma y la mente que puede resultar el desmedido amor.