{"id":106005,"date":"2024-08-23T09:17:33","date_gmt":"2024-08-23T07:17:33","guid":{"rendered":"https:\/\/letrame.com\/catalogo\/?post_type=product&#038;p=106005"},"modified":"2024-08-23T09:17:33","modified_gmt":"2024-08-23T07:17:33","slug":"los-duenos-del-mundo","status":"publish","type":"product","link":"https:\/\/letrame.com\/catalogo\/producto\/los-duenos-del-mundo\/","title":{"rendered":"Los due\u00f1os del mundo"},"content":{"rendered":"<p class=\"p1\">ISBN:\u00a0978-84-1181-763-9<\/p>\n<p class=\"p1\">T\u00edtulo:\u00a0<i>Los due\u00f1os del mundo<\/i><\/p>\n<p class=\"p1\">Fecha: 2023<\/p>\n<p class=\"p1\">P\u00e1ginas: 200<\/p>\n<p class=\"p1\">SINOPSIS<\/p>\n<p>A principios del siglo XVII, aunque casi no se notaba, ya las cosas comenzaban a no marchar tan bien en el Imperio.<\/p>\n<p>Liderado a\u00fan por una casa de Habsburgo, cuyos \u00faltimos reyes caducos, cobardes, cornudos y siempre faltos de car\u00e1cter compet\u00edan en corrupci\u00f3n y amoralidad con una corte y un Consejo del Reino decadentes y miopes, y con unos validos todopoderosos pero rapaces que se apoyaban a su vez en una iglesia retr\u00f3grada y siniestra, sus confines y sus fronteras exteriores, al final, y aprovechando la distancia con la metr\u00f3poli, solo se manten\u00edan en pie por la voluntad combativa, el orgullo y la mano firme de hombres como el virrey de N\u00e1poles, don Pedro T\u00e9llez-Gir\u00f3n, como don Pedro de Toledo, gobernador de Mil\u00e1n, o don Alonso de la Cueva, marqu\u00e9s de Bedmar y embajador de Espa\u00f1a en Venecia.<\/p>\n<p>Estos, a su vez, manten\u00edan bajo su mando y a su disposici\u00f3n al mejor ej\u00e9rcito del mundo: los tercios, donde conviv\u00edan todas las clases sociales y todas las nacionalidades que eran parte de aquel Imperio donde a\u00fan no se pon\u00eda el sol; desarrapados muchas de las veces, y con las pagas atrasadas las m\u00e1s, pero todos observando a trancas y barrancas, como una religi\u00f3n, las m\u00e1s estrictas normas de honor y valent\u00eda y mirando siempre por sobre el hombro con desprecio y altivez al enemigo.<\/p>\n<p>Varios de estos soldados, poetas de vocaci\u00f3n y muchos de ellos de no corta inspiraci\u00f3n, escribieron a punta de espada y estruendo de mosquete, unos con m\u00e1s fortuna que otros, sobre la aventura alucinante de sus vidas en un mundo que en ese momento se les presentaba ancho, muy ancho, pero para nada ajeno.<\/p>\n<p>Uno de estos fue don Ruy D\u00edaz \u00cd\u00f1iguez de Mendoza, un hidalgo segund\u00f3n quien, ya anciano, le dedica unas memorias al conde duque de Olivares, el poderoso valido de Felipe IV, en el \u00e1nimo y con el ruego de que le sea restituida fama y honra a su admirado don Pedro T\u00e9llez-Gir\u00f3n, el famoso duque de Osuna, bajo cuyas banderas sirvi\u00f3 y se hizo hombre, y a quien tan mal le hab\u00eda pagado la corona.<\/p>\n<p>De esa vana pretensi\u00f3n y tambi\u00e9n de la pugna por el dominio de las rutas comerciales de Oriente entre Espa\u00f1a, el Imperio otomano y la Seren\u00edsima Rep\u00fablica de Venecia trata <em>La conjura<\/em>, la primera parte de la trilog\u00eda <em>Los due\u00f1os del mundo<\/em>.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p class=\"p1\">ISBN:\u00a0978-84-1181-763-9<\/p>\n<p class=\"p1\">SINOPSIS<\/p>\n<p>A principios del siglo XVII, aunque casi no se notaba, ya las cosas comenzaban a no marchar tan bien en el Imperio.<\/p>\n<p>Liderado a\u00fan por una casa de Habsburgo, cuyos \u00faltimos reyes caducos, cobardes, cornudos y siempre faltos de car\u00e1cter compet\u00edan en corrupci\u00f3n y amoralidad con una corte y un Consejo del Reino decadentes y miopes, y con unos validos todopoderosos pero rapaces que se apoyaban a su vez en una iglesia retr\u00f3grada y siniestra, sus confines y sus fronteras exteriores, al final, y aprovechando la distancia con la metr\u00f3poli, solo se manten\u00edan en pie por la voluntad combativa, el orgullo y la mano firme de hombres como el virrey de N\u00e1poles, don Pedro T\u00e9llez-Gir\u00f3n, como don Pedro de Toledo, gobernador de Mil\u00e1n, o don Alonso de la Cueva, marqu\u00e9s de Bedmar y embajador de Espa\u00f1a en Venecia.<\/p>\n<p>Estos, a su vez, manten\u00edan bajo su mando y a su disposici\u00f3n al mejor ej\u00e9rcito del mundo: los tercios, donde conviv\u00edan todas las clases sociales y todas las nacionalidades que eran parte de aquel Imperio donde a\u00fan no se pon\u00eda el sol; 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Liderado a\u00fan por una casa de Habsburgo, cuyos \u00faltimos reyes caducos, cobardes, cornudos y siempre faltos de car\u00e1cter compet\u00edan en corrupci\u00f3n y amoralidad con una corte y un Consejo del Reino decadentes y miopes, y con unos validos todopoderosos pero rapaces que se apoyaban a su vez en una iglesia retr\u00f3grada y siniestra, sus confines y sus fronteras exteriores, al final, y aprovechando la distancia con la metr\u00f3poli, solo se manten\u00edan en pie por la voluntad combativa, el orgullo y la mano firme de hombres como el virrey de N\u00e1poles, don Pedro T\u00e9llez-Gir\u00f3n, como don Pedro de Toledo, gobernador de Mil\u00e1n, o don Alonso de la Cueva, marqu\u00e9s de Bedmar y embajador de Espa\u00f1a en Venecia.  Estos, a su vez, manten\u00edan bajo su mando y a su disposici\u00f3n al mejor ej\u00e9rcito del mundo: los tercios, donde conviv\u00edan todas las clases sociales y todas las nacionalidades que eran parte de aquel Imperio donde a\u00fan no se pon\u00eda el sol; desarrapados muchas de las veces, y con las pagas atrasadas las m\u00e1s, pero todos observando a trancas y barrancas, como una religi\u00f3n, las m\u00e1s estrictas normas de honor y valent\u00eda y mirando siempre por sobre el hombro con desprecio y altivez al enemigo.  Varios de estos soldados, poetas de vocaci\u00f3n y muchos de ellos de no corta inspiraci\u00f3n, escribieron a punta de espada y estruendo de mosquete, unos con m\u00e1s fortuna que otros, sobre la aventura alucinante de sus vidas en un mundo que en ese momento se les presentaba ancho, muy ancho, pero para nada ajeno.  Uno de estos fue don Ruy D\u00edaz \u00cd\u00f1iguez de Mendoza, un hidalgo segund\u00f3n quien, ya anciano, le dedica unas memorias al conde duque de Olivares, el poderoso valido de Felipe IV, en el \u00e1nimo y con el ruego de que le sea restituida fama y honra a su admirado don Pedro T\u00e9llez-Gir\u00f3n, el famoso duque de Osuna, bajo cuyas banderas sirvi\u00f3 y se hizo hombre, y a quien tan mal le hab\u00eda pagado la corona.  De esa vana pretensi\u00f3n y tambi\u00e9n de la pugna por el dominio de las rutas comerciales de Oriente entre Espa\u00f1a, el Imperio otomano y la Seren\u00edsima Rep\u00fablica de Venecia trata La conjura, la primera parte de la trilog\u00eda Los due\u00f1os del mundo.\" \/>\n<meta property=\"og:url\" content=\"https:\/\/letrame.com\/catalogo\/producto\/los-duenos-del-mundo\/\" \/>\n<meta property=\"og:site_name\" content=\"Catalogo | Letrame Grupo Editorial\" \/>\n<meta property=\"og:image\" content=\"https:\/\/letrame.com\/catalogo\/wp-content\/uploads\/2024\/08\/zwebp_losduenosdelmundo_103mm.jpg\" \/>\n\t<meta property=\"og:image:width\" content=\"450\" \/>\n\t<meta property=\"og:image:height\" content=\"660\" \/>\n\t<meta property=\"og:image:type\" content=\"image\/jpeg\" \/>\n<meta name=\"twitter:card\" content=\"summary_large_image\" \/>\n<meta name=\"twitter:label1\" content=\"Tiempo de lectura\" \/>\n\t<meta name=\"twitter:data1\" content=\"2 minutos\" \/>\n<script type=\"application\/ld+json\" class=\"yoast-schema-graph\">{\"@context\":\"https:\\\/\\\/schema.org\",\"@graph\":[{\"@type\":\"WebPage\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/letrame.com\\\/catalogo\\\/producto\\\/los-duenos-del-mundo\\\/\",\"url\":\"https:\\\/\\\/letrame.com\\\/catalogo\\\/producto\\\/los-duenos-del-mundo\\\/\",\"name\":\"Los due\u00f1os del mundo - 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