{"version":"1.0","provider_name":"Catalogo | Letrame Grupo Editorial","provider_url":"https:\/\/letrame.com\/catalogo","title":"Cuentos fueguinos - Catalogo | Letrame Grupo Editorial","type":"rich","width":600,"height":338,"html":"<blockquote class=\"wp-embedded-content\" data-secret=\"vaLtFk6dde\"><a href=\"https:\/\/letrame.com\/catalogo\/producto\/cuentos-fueguinos\/\">Cuentos fueguinos<\/a><\/blockquote><iframe sandbox=\"allow-scripts\" security=\"restricted\" src=\"https:\/\/letrame.com\/catalogo\/producto\/cuentos-fueguinos\/embed\/#?secret=vaLtFk6dde\" width=\"600\" height=\"338\" title=\"\u00abCuentos fueguinos\u00bb \u2014 Catalogo | Letrame Grupo Editorial\" data-secret=\"vaLtFk6dde\" frameborder=\"0\" marginwidth=\"0\" marginheight=\"0\" scrolling=\"no\" class=\"wp-embedded-content\"><\/iframe><script>\n\/*! This file is auto-generated *\/\n!function(d,l){\"use strict\";l.querySelector&&d.addEventListener&&\"undefined\"!=typeof URL&&(d.wp=d.wp||{},d.wp.receiveEmbedMessage||(d.wp.receiveEmbedMessage=function(e){var t=e.data;if((t||t.secret||t.message||t.value)&&!\/[^a-zA-Z0-9]\/.test(t.secret)){for(var s,r,n,a=l.querySelectorAll('iframe[data-secret=\"'+t.secret+'\"]'),o=l.querySelectorAll('blockquote[data-secret=\"'+t.secret+'\"]'),c=new RegExp(\"^https?:$\",\"i\"),i=0;i<o.length;i++)o[i].style.display=\"none\";for(i=0;i<a.length;i++)s=a[i],e.source===s.contentWindow&&(s.removeAttribute(\"style\"),\"height\"===t.message?(1e3<(r=parseInt(t.value,10))?r=1e3:~~r<200&&(r=200),s.height=r):\"link\"===t.message&&(r=new URL(s.getAttribute(\"src\")),n=new URL(t.value),c.test(n.protocol))&&n.host===r.host&&l.activeElement===s&&(d.top.location.href=t.value))}},d.addEventListener(\"message\",d.wp.receiveEmbedMessage,!1),l.addEventListener(\"DOMContentLoaded\",function(){for(var e,t,s=l.querySelectorAll(\"iframe.wp-embedded-content\"),r=0;r<s.length;r++)(t=(e=s[r]).getAttribute(\"data-secret\"))||(t=Math.random().toString(36).substring(2,12),e.src+=\"#?secret=\"+t,e.setAttribute(\"data-secret\",t)),e.contentWindow.postMessage({message:\"ready\",secret:t},\"*\")},!1)))}(window,document);\n\/\/# sourceURL=https:\/\/letrame.com\/catalogo\/wp-includes\/js\/wp-embed.min.js\n<\/script>\n","thumbnail_url":"https:\/\/letrame.com\/catalogo\/wp-content\/uploads\/2024\/06\/webp_cuentosfueguinos_4mm-compressed.jpg","thumbnail_width":1772,"thumbnail_height":2480,"description":"ISBN:\u00a0978-84-1068-154-5  SINOPSIS  La porci\u00f3n norte y central de Tierra del Fuego tiene amplias planicies en las que habitaron los Selk\u00b4nam. Como vestuario utilizaban pieles de guanacos y cururos, que tambi\u00e9n les serv\u00edan para fabricar calzado y guantes. Se pintaban el cuerpo principalmente para demostrar el estado de \u00e1nimo que ten\u00edan. Eran muy respetuosos con los lugares en los que viv\u00edan y compart\u00edan los territorios de caza sin necesidad de demarcarlos. Los pueblos canoeros se refer\u00edan a los Selk\u00b4nam como Onas, que en idioma yag\u00e1n significa \u00abgente del norte\u00bb. Si bien Hernando de Magallanes es probable que no viera ning\u00fan Selk\u00b4nam cuando pas\u00f3 por el estrecho que hoy lleva su nombre, s\u00ed vio las grandes fogatas, y por eso bautiz\u00f3 a la isla al sur del estrecho como Tierra del Fuego. Los cuentos que se relatan en este libro tienen como finalidad ense\u00f1ar lo que era la ceremonia del Hain, momento en el cual los j\u00f3venes pasaban a considerarse adultos. El segundo cuento relata, en parte, como empez\u00f3 a ser aniquilado este pueblo. Se calcula que en los a\u00f1os 1880 hab\u00eda una poblaci\u00f3n de aproximadamente 4000 o 5000 Selk\u00b4nams, y diez a\u00f1os despu\u00e9s hab\u00eda disminuido a la mitad, ya que los estancieros (grandes terratenientes) y los mineros que se dedicaban a la extracci\u00f3n de oro fueron eliminando a este pueblo originario. Las grandes estancias contrataron a \u00abcazadores de indios\u00bb, en su mayor\u00eda brit\u00e1nicos, a quienes se les pagaba una libra esterlina por par de orejas como demostraci\u00f3n de que hab\u00edan eliminado a un Selk\u00b4nam. Al recluirlos en las misiones salesianas que tanto Argentina como Chile fundaron en Tierra del Fuego e Isla Dawson, los Selk\u00b4nam sucumbieron por enfermedades como el sarampi\u00f3n y la tuberculosis. Hoy en d\u00eda no quedan Selk\u00b4nams puros, solo mestizos, pero tanto el estado de Chile como el de Argentina est\u00e1n tratando de reunir a los descendientes de esta raza para revitalizar la cultura, su lengua nativa, sus costumbres y ceremonias."}